miércoles, 4 de marzo de 2009

El IPHES promociona la red científica latinoamericana en las IV Jornadas de Arqueología Iberoamericana que acoge Portugal

Constituida ahora hace un año en Tarragona, tiene miembros en Perú, México, Chile, Argentina, Cuba y Brasil

Dar a conocer la Red latinoamericana de Orígenes (RDO), constituida ahora hace un año en Tarragona, es uno de los objetivos de la participación de miembros del IPHES (Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social) en las IV Jornadas de Arqueología Iberoamericana que del 5 al 7 de marzo se celebran en el Museo de Arte Prehistórico de Mação (Portugal), organizadas por el Instituto Politécnico de Tomar de este mismo país. La ponencia irá a cargo de Eudald Carbonell y Robert Sala, director y coordinador de los estudios de postgrado del IPHES, respectivamente.


Mapa con zonas en rojo que se corresponde a los países participantes en la Red de Orígenes - IPHES
La RDO es “un grupo de trabajo en el que los problemas evolutivos son analizados de forma rigurosa en términos de teoría de la evolución tanto por personal científico naturalista como por personal científico social. El objetivo general es el estudio de la evolución humana en el continente americano”, comenta Eudald Carbonell.

Las instituciones que participan actualmente en la Red de Orígenes son: Universidad Nacional San Antonio Abad y Asociación Hatún Wachaiwasi, en Perú; Universidad Nacional de México e Instituto Nacional de Antropología e Historia, en México; Universidad de Chile; Universidad de Bariloche y Universidad Maimónides, en Argentina; Universidad de la Habana, en Cuba; Universidad estatal de Feira de Santana, en Brasil; y el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social, en Tarragona (España).

La intervención de Eudald Carbonell y Robert Sala está prevista para el jueves 5 de marzo, a las 10 h.

Pinturas rupestres y transformación del paisaje

La participación del IPHES en las IV Jornadas de Arqueología Iberoamericana también incluye la presencia de Ramón Viñas y Ethel Allué. También el día 5, pero a las 11.30 h, el primero de ellos hablará de las pinturas rupestres de Cueva Pintada (Sierra de San Francisco BC, México), uno de los conjuntos de arte rupestre más significativos del Gran Mural, ubicado en la península de Baja California; éste lo componen más de 1.000 figuras de un tamaño que alcanza hasta los 4 metros de altura, realizadas por cazadores recolectores que poblaron la región hace entre 9.000 y 3.500 años.

Por su parte, Ethel Allué, defenderá la comunicación Problemáticas ambientales en el Holoceno medio, en la Península ibérica, que firma junto con Cristina Ferreira, Luis Santos, Francesc Burjachs e Isabel Expósito, miembros estas dos últimas personas, también del IPHES.
Allué se referirá a las fluctuaciones climáticas y actividades humanas que desde la última glaciación hasta el Holoceno medio se han podido registrar a través de diversos datos paleológicos. Concretamente, durante el Holoceno tienen lugar una serie de eventos climáticos caracterizados por fases áridas o húmedas que influyen en las formaciones vegetales. Las actividades socioeconómicas de los grupos humanos de agricultores, ganaderos y pastores están en constante evolución y ocupan y gestionan el territorio transformándolo. Los estudios arqueobotánicos (antracológicos y palinológicos) en la Península ibérica son numerosos y permiten estudiar esta diversidad y la influencia de los dos procesos.




Cueva El Mirador de Atapuerca - Jordi Mestre /IPHES

En la Península ibérica, además, se constata una gran diversidad biogeográfica que permite analizar las diferentes formas de transformación del paisaje. Algunos de estos datos se han obtenido en los yacimientos de Alto Ribatejo, la secuencia de El Mirador (Atapuerca) o los yacimeintos del NE peninsular. “Estos contextos culturales y biográficos diferentes nos permiten analizar las causas y los eventos que definen el ambiente, los paisajes y las actividades socioeconómicas que caracterizan a las poblaciones del Holoceno medio en la Península ibérica”, concluye Ethel Allué.

En su conjunto, estas jornadas pretenden promocionar la convergencia de perspectivas teóricas de matriz histórica (predominante en Europa) y antropológica (predominate en Latinoamérica) en un marco interpretativo que valorice la investigación en el terreno y el descubrimiento de nuevas evidencias sobre el pasado humano, prestando una particular atención a las metodologías de geoarqueología y de la arqueología del paisaje.